
Ajustar la longitud de onda en los sistemas UV
No nos dedicamos solo a fabricar bombillas. Nos especializamos en manejar fotones.
En el laboratorio, nos enfocamos en una pequeña parte del espectro UVC: el pico de 253.7 nm. Ese es el punto óptimo, ya que es allí donde el ADN y el ARN absorben más energía. Si la longitud de onda se desvía aunque sea unos pocos nanómetros, estás en problemas. La capacidad de destrucción bacteriológica disminuye drásticamente, y pierdes la capacidad de romper los enlaces moleculares de los microorganismos que intentas eliminar.
Por qué 253.7 nm es importante
La mayoría de las bombillas genéricas no son eficientes. Emiten luz en el rango de 260 nm a 280 nm, lo cual no es tan efectivo.
Nosotros mantenemos todo bajo control. Utilizamos vidrio de cuarzo sintético de alta pureza para que la luz de onda corta no se bloquee. Además, calibramos la presión de vapor de mercurio dentro del tubo. Es un equilibrio delicado, pero permite que la descarga tenga exactamente la energía necesaria para una desinfección eficaz.
Los riesgos de comprar en grandes cantidades
Al comprar bombillas en grandes cantidades, surge el problema del “desvío de longitud de onda”. Las bombillas pueden tener ligeras diferencias entre sí. Evitamos esto controlando la cantidad de gas y la mezcla de electrodos. Si tu sistema está diseñado para una dosis específica, cualquier variación significa que no lograrás la efectividad deseada. Así de simple.
Las desventajas (y el calor)
Las bombillas UVC de alto rendimiento generan mucho calor. Ese es el precio que debes pagar por la densidad de fotones necesaria para una desinfección industrial. Si el recinto donde se encuentran las bombillas no cuenta con un buen flujo de aire o una buena refrigeración, el vidrio de cuarzo se sobrecalentará y se dañará rápidamente.
Diseñamos estas bombillas para reemplazar a las existentes en grandes sistemas. Nos preocupa más la estabilidad del arco eléctrico que hacer que la bombilla se vea “brillante”. Además, no puedes ver la luz UVC… y, por tu propio bien, tampoco deberías hacerlo.
Un consejo para los ingenieros
Si vas a conectar estas bombillas en grandes cantidades, ten cuidado con los balastos. Allí es donde suelen surgir los problemas.
Ajustamos la impedancia de nuestras bombillas a la de los balastos industriales estándar, para evitar parpadeos molestos o sobrecalentamiento. Si lo haces correctamente, obtendrás un campo de desinfección uniforme en todo tu sistema. Sin zonas muertas, sin suposiciones.